ABRIL 2025
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Los nahuas de Chicontepec, municipio ubicado al norte de Veracruz en la región Huasteca, veneran a los abuelos o padres de la tierra. Estas deidades se representan con papel ceremonial, mediante la técnica de papel recortado, con el propósito de encarnar las fuerzas del cosmos necesarias para el equilibrio de la naturaleza y el bienestar humano.
Las figuras que aquí se presentan también son conocidas en náhuatl como Tlaltena, Tlalteta o Tlaltenantsi y Tlaltejtajsi, estos dioses rigen el plano terrestre, son tutelares de todo lo que brota o vive sobre tierra. En los rituales de petición de lluvias ocupan el espacio central en el altar y se les viste con la ropa tradicional de Chicontepec, en un acto sagrado de comunicación e interacción.
Las figuras recortadas adoptan formas humanas, la mayoría con las manos hacía arriba. Tanto en la parte central como en sus tocados, evidencian signos que los distinguen entre sí. Son un elemento fundamental en los rituales, pues representan el espíritu y la esencia de las deidades. Una vez activadas, su presencia se manifiesta.
Los principios que sustentan la cosmovisión nahua están presentes en diversos rituales cuyo propósito es mantener la armonía entre el cielo y la tierra, el bien y el mal. Un ejemplo es la ofrenda de petición de lluvia, o Atlatlakualtilistli, una tradición llevada a cabo especialmente durante períodos de sequía o calor extremo. Es dirigida por un especialista ritual, el huehuetlakatl, cuya labor es crucial, ya que crea un vínculo con las entidades espirituales y sus habilidades como mediador son esenciales para la ceremonia.
La técnica del recortado de papel forma parte de las prácticas del huehuetlakatl. Además de crear los cuerpos de las deidades con las que interactúa, les otorga poder al recortarlas y activarlas, lo que les permite actuar en beneficio de la comunidad. En esta ofrenda, los recortes son numerosos, y cada uno representa una entidad con características y atributos propios, abriendo así diversos canales de comunicación con lo sagrado. Por ello, se estructura en espacios que representan a los tres niveles del cosmos: el celeste, el terrestre y el inframundo, cada uno con sus respectivas figuras tutelares recortadas en papel y, las principales vestidas con la indumentaria tradicional.