Punta de proyectil Clovis
Cenolítico inferior (14,000-9000 a.p.)

Se localizó durante un recorrido de superficie en el rancho Weicker, al este de la ciudad de Durango. La punta de proyectil es más ancha en su parte media y disminuye hacia la base, donde se ensancha hasta las aletas. La acanaladura no se logró con un solo lasqueo; por el contrario, se presionó varias veces para producirla. Se clasifica como Clovis de lados cóncavos porque tiene esta forma en la base y es convexa hacia la parte media. Se encontró una de forma similar en la Cueva de los Grifos, Chiapas. Esta variante de las puntas Clovis se distribuyó desde Durango a Panamá. 

 

Arqlgo. Juan Martín Rojas
Curador-investigador 


Número de catálogo:
00.0-00209
Número de inventario:
10-0262129
Procedencia:

Weicker, Durango.
Dimensiones:
Ancho: 3 cm
Largo: 6 cm
Sala en el museo:

Poblamiento Americano

Se localizó durante un recorrido de superficie en el rancho Weicker a 50 km. al este de la ciudad de Durango. La punta de proyectil es más ancha en su parte media, disminuyendo hacia la base en donde se ensancha hasta las aletas. En una de sus caras presenta una acanaladura que cubre dos tercios de su longitud. El lasqueo es por presión, es regular sobre los bordes e irregular en ambas caras. La acanaladura no se logró con un solo lasqueo sino que se presionó varias veces para producirla (Lorenzo, 1993:11-13).

Al estudiar la variabilidad de forma de las puntas de proyectil Clovis en México, se le clasifica como Clovis de lados cóncavos, ya que tiene esta forma en la base y convexo hacia la parte media. Se encontró una de forma similar en la cueva de los Grifos, Chiapas. Su distribución se limita a Durango y Panamá (García-Bárcena, 1979:13-15). En años posteriores a este trabajo se fechó por radiocarbono el estrato de la Cueva de los Grifos donde se localizó está punta en 8,390 a. p., siendo la única Punta de proyectil Clovis con fechamiento para México aunque más reciente que las Clovis típicas. Se recolectaron más ejemplares y se pudo observar que se concentran en el occidente y sur de México y en Centroamérica hasta Panamá (García-Bárcena, 1989a:86-87).

Las puntas de proyectil Clovis fueron por primera vez encontradas en Clovis, Nuevo México en la década de 1930, asociadas a huesos de Mamut por lo que se les considero los restos de los primeros pobladores de América (Tankersley, 2002:9-11). Actualmente se han explorado varios sitios de matanza y se sabe que también cazaban bisontes, camellos y caballos siguiendo las costumbres migratorias de estos animales. Se ha fechado su origen entre 16,000 y 15,000 a. p. La mayoría de los investigadores consideran que los grupos que fabricaban puntas de proyectil Clovis cruzaron por el estrecho de Bering de Asia a América. Podemos pensar que no fueron grandes en número las bandas Clovis, pero que colonizaron diferentes territorios rápidamente debido a que al seguir las presas de las que se alimentaban y conseguir la materia prima especializada para sus instrumentos tuvieron que recorrer una vasta extensión de territorio (Frison y Bradley, 1999:2). Hoy sabemos gracias a las excavaciones de varios sitios Clovis que se realizaban las siguientes actividades: matanza y destazamiento de animales, fabricación y reuso de instrumentos, preparación de pieles y construcción de abrigos temporales (Frison y Bradley, 1999:9).

Las puntas de proyectil Clovis al igual que las Folsom se enmangaron en un astil de madera o hueso. Experimentalmente se ha mostrado que utilizaban un propulsor o lanzadardos que en México se conoce como  átlatl. Esto era con el propósito de aumentar la fuerza del impacto y penetrar la dura piel de animales como el mamut (Frison y Bradley, 1999:23-25).

Desde 1933 se ha manejado la teoría sobre el cruce de los primeros americanos de Chukotka a Alaska a través del mar de Bering por un puente de tierra creado en la última glaciación, siguiendo las manadas de megahervívoros que migraban por los actuales territorios de Canadá, Estados Unidos y México al abrirse un paso entre los glaciares. En los sitios arqueológicos del oeste de Siberia se han desenterrado instrumentos líticos que permiten suponer a los investigadores que fueron los ancestros de la tecnología Clovis (Tankersley, 2002:200).  La información actual indica que no hay registro fósil para los 23,000 a 13,000 a. p. y que hay un paso libre con pastizales que sustituyen pantanos y turberas hace 40,000 a. p. (Tankersley, 2002:206-207). La inconsistencia entre las fechas del paso libre de hielo y los primeros sitios de Siberia y América han llevado en nuestros días a pensar que existieron varias rutas de colonización del Nuevo Mundo: la de la costa del Pacífico y recientemente la del océano Atlántico de la Península Ibérica a la costa este de los Estados Unidos.

Esta última se basa en un estudio tecnológico de la cultura Clovis, la de la península de Kamchatka y la del Solutrense del Paleolítico Superior Europeo. Se han encontrado pocas similitudes al comparar el Fenn y Crook Cache de la Cultura Clovis con la industria del sitio Ushki que es posterior al desarrollo Clovis en América y el complejo Nenana de Alaska (Bradley y Stanford, 2004:462). El Solutrense de Portugal, España y Francia se encuentran grandes similitudes tecnológicas con Clovis entre las cuales se encuentran selección de materia prima especial para manufactura de herramientas, puntas de proyectil bifaciales de bases cóncavas y con abrasión, industria de láminas, raspadores elípticos, cuentas tubulares y buriles, (Bradley yStanford, 2004:465-468). Los sitios Solutrenses se fechan para 22,000 al 16,000 a. p. la última fecha coincide con el origen de la tecnología Clovis en América. Durante la última glaciación en el ártico se formó una capa de hielo más al sur cubriendo el atlántico norte conectando Europa y Norteamérica por un puente de hielo. Los márgenes del las zonas heladas fueron biológicamente ricas proveyendo muchos recursos marinos como mamíferos marinos, peces y aves que migraban hacia América (Bradley y Stanford, 2004:468-470). Los primeros indicios de esta ruta de colonización al nuevo mundo proceden de los instrumentos líticos encontrados en Meadowcroft Rock Shelter, Pennsylvania, Cactus Hill, Virginia y Page-Ladson, Florida ubicados en la costa este de los Estados Unidos fechados entre 18,000 a 14,000 a. p. y constituyen una transición entre la tecnología Solutrense y Clovis (Bradley y Stanford, 2004:473). 

Curador-Investigador 
Arqlgo. Juan Martín Rojas.

Fuentes consultadas:

Bradley, Bruce y Dennis Stanford
2004 The North Atlantic ice-edge corridor: a possible Paleolithic route to the New World. En World archaeology. 36(4):459-478.

Frison, George y Bruce Bradley
1999 The Fenn cache. Clovis weapons and tools. One Horse and Cattle Company, Santa Fe, Nuevo México.

García Bárcena, Joaquín
1979 Una punta acanalada de la Cueva de los Grifos, Ocozocoautla, Chiapas. En Cuadernos de Trabajo,17. INAH, México.

1989a Puntas de proyectil, cuchillos y otras herramientas sencillas de Los Grifos. En Cuadernos de Trabajo, 40. INAH, México.

Tankersley, Russel K.
2002 In search of Ice Age Americans. Gibbs Smith Publisher, Salt Lake City, Utah

Referencias complementarias

Hers, Marie-Areti
1989 ¿Existió la cultura Loma San Miguel? Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas 15 (60): 33-57. Versión electrónica en:  http://www.analesiie.unam.mx/pdf/60_33-57.pdf

Bosch Gimpera, Pedro
1968 Nuevos Aspectos del Paleolítico Euroasiático en Relación con el Origen de los Cazadores Americanos. Anales de Antropología 5 (1):163-179. Versión electrónica en: http://revistas.unam.mx/index.php/antropologia/article/view/19354

Cabrero García, María Teresa
1985 Balance y Perspectiva de la Arqueología de Jalisco, Zacatecas y Durango. Anales de Antropología. 22(1):13-40. Versión electrónica en: http://www.revistas.unam.mx/index.php/antropologia/article/view/15842