Cráneo de Aenocyon Dirus (Lobo pleistocénico)
Pleistoceno tardío (120,000-11,500 a.p.)

Cráneo de un macho adulto, el más completo encontrado en México hasta la fecha. Vivía y cazaba en manada. Casi era omnívoro, ya que consumía vegetales en épocas de escasez de presas. Originario de Suramérica, se dispersó de Centroamérica hacia Norteamérica hace 130,000 años. La especie mexicana es 15 % más pequeña que la proveniente del centro-este de Norteamérica. Se extinguió a fines del Pleistoceno debido a la desaparición de los grandes herbívoros.

 

Arqlgo. Juan Martín Rojas
Curador-investigador 


Número de catálogo:
00.0-00179
Número de inventario:
10-0082182
Procedencia:

Tequixquiac, Estado de México.
Dimensiones:
Alto: 12 cm
Ancho: 15 cm
Largo: 27 cm
Sala en el museo:

Poblamiento Americano

Fue encontrado en 1952 en Tequixquiac, Estado de México, dentro del estrato conocido como "Becerra superior" del Pleistoceno tardío. Es es el cráneo más completo encontrado hasta la fecha en el territorio mexicano y corresponde a un macho adulto (Maldonado, 1955:53) .

Estos carnívoros tenían pecho profundo, caderas masivas pero cortas, miembros fuertes, cráneo largo y amplio, cerebro pequeño, grandes dientes y molares con superficie triturante que les permitía masticar. Sus poderosas mandíbulas estaban dotadas para jalar y destrozar grandes animales y huesos. Vivían y cazaban en manadas de más de veinticinco animales. Esta actividad se basaba en el agotamiento de sus presas y la resistencia del animal. Eran casi omnívoros, ya que en épocas de escasez de presas consumían vegetales. Por ello se les considera cazadores y carroñeros (Johnson, Arroyo y Polaco, 2006:238).

Son originarios de Sudamérica y se dispersaron de Centroamérica a Norteamérica hace 130,000 años. La especie mexicana es 15% más pequeña que la del centro-este de Norteamérica (Shaw, 2001:29).

Es posible que ocasionalmente se encontraran con los seres humanos al intentar cazar o carroñear alguna presa (Johnson, Arroyo y Polaco, 2006:240) aunque, por el momento, en México no tenemos evidencia de esto.

Se extinguieron a fines del Pleistoceno junto con otros carnívoros, casi una cuarta parte de la fauna de ese periodo (Arroyo, Polaco y Johnson, 2002:118), debido a la extinción de los grandes herbívoros (García-Bárcena, 1989b:64).

Curador-Investigador 
Arqlgo. Juan Martín Rojas.

Fuentes consultadas:

Johnson, Eileen; Joaquín Arroyo-Cabrales y Oscar Polaco
2006 Climate, environment, and game animal resources of the Late Pleistocene Mexican Grassland. En El hombre temprano en América y sus implicaciones en el poblamiento de la Cuenca de México. Colección Científica, 500. INAH, México.

Maldonado Koerdell, Manuel
1955  Sobre un cráneo de Aenocyon Dirus (Leidy) del pleistoceno superior de Tequixquiac, México. En Anales del Museo Nacional. Tomo 7. México.

Shaw, Christopher
2001 The Dire Wolf. Rancho La Brea. Death trap and treasure trove. En Terra. 38 (2).