Noticia del descubrimiento de la pirámide de Tajín / P.J. Márquez



Tomado de Gazeta de México, martes 12 de julio de 1785, núm. 42, pp. 349-351.

Como a Fines de Marzo del presente año Don Diego Ruiz, Cabo de la Ronda del Tabaco de esta Jurisdicción, andando cateando los montes de ella con el fin de exterminar las siembras del Tabaco, como es de su obligación: en el parage llamado en Lengua Totonaca del Tajín, que en la nuestra significa del rayo ó trueno, por el rumbo del Poniente de este Pueblo, a dos leguas de distancia, entre un espeso bosque, hallo un Edificio de forma piramidal con cuerpo sobre cuerpo á la manera de una tumba hasta su cima ó coronilla, por la cara que mira al Oriente tiene una escalera de piedra de sillería, como lo es toda la del Edificio, cortada á regla ó escuadra, cuya escalera se compone de cincuenta y siete escalones descubiertos, conociéndose efectivamente que otra gran porción de escalones están subterrados siguiendo su natural descenso entre la maleza y broza del terreno. Tendrá la escalera de latitud como diez ó doce varas, y subiendo por ella, en su medianía, á iguales distancias de una á otra, se encuentran quatro órdenes de nichos quadrilongos como de poco más de media vara de latitud, una tercia de alto y otra de profundidad, hechos con la mayor perfección, y en cada orden tres nichos, que por todos suman doce, saliendo el cielo de cada orden de ellos al ayre en forma de repisa compuesta de una piedra como de dos varas algo más de largo, y vara y media de ancho, sin lo empastado ó trabado en la misma escalera, y el grueso de cada loza de estas como de una tercia, cortadas todas a esquadra y guardando en su colocación sus debidas proporciones: á los lados derecho é izquierdo de la nominada escalera se descubren otras dos, cada una como de vara de ancho, por las que no se puede subir por estar sus escalones ciegos de la brosa, ojarasca, y lo que es más, de las muchas raíces que por todo el Edificio se han ingerido de los crecidos árboles que han nacido sobre él, tan arraigados que muchas de sus raíces han sacado de su sitio algunas piedras. Estas dos escaleras laterales rematan en dos nichos que se hallan en el sexto cuerpo al lado derecho é izquierdo del Edificio, y cada nicho de estos tendrá de ancho poco más de vara, otro tanto de alto, y como tres quartas de profundidad: siendo de advertir, que todas las piedras del Edificio están unidas con mezcla my fina; y lo que más admira es, que sobre cada uno de estos nichos se encuentra de cielo una piedra de extraña magnitud cortada con regla y esquadra en diminucion hácia abaxo, especialmente la del lado derecho, que aunque es igual con la del lado izquierdo, se dexa admirar mas por la hermosa tez que tiene, siendo su grueso como de tres quartas, su largo de dos y media varas, y como dos de ancho. En cada uno de los cuerpos de que se compone este Edificio se encuentran nichos cuadrados como de una vara de alto y ancho, y tres quartas de profundidad; siendo de advertir, que por cada lado o cara ( á excepción del de la escalera ) en el primer cuerpo tiene 24 nichos, que en las tres suman 72: en el segundo de cada cara 20, que hacen 60: en el tercero 16: en el querto 12: en el quinto 10: en el sexto ocho; y en el séptimo 2 ya arruinados (juzgándose prudentemente que serian 6 por cada lado de los tres). Por cada lado de la escalera, se encuentra 9 nichos en el primer cuerpo: 8 en el segundo: 7 en el tercero: 6 en el quarto: 5 en el quinto: 4 en el sexto, y uno en el séptimo , que con los doce que se dixeron de la escalera, tiene todo el Edificio 342 nichos; y el primer cuerpo 30 varas por cada frente, que hacen 120 de circunferencia. Según la estructura y vegez que demuestra este Edificio, se conjetura prudentemente sería fabricado por los primeros Habitadores de este Reyno; y mucho mas advirtiendo que ninguno de los Historiadores de su Conquista hacen memoria de él; siendo de creer que por hallarse emboscado entre los cerros no llegara á noticia de la Nación Mexicana, ni de los primeros Españoles; y no es de admirar, quando en este Pueblo, teniéndolo tan cercano, ahora es cuando se descubre; bien que parece que los Indios naturales de él no lo ignoraban, aunque jamás lo revelaron á Español alguno. Por ser este uno de los monumentos de la antigüedad de este Reyno, ha parecido bien representar en una estampa todo lo referido, la que se publicará gratis luego que se concluya.