INAH
MNA
www.mna.inah.gob.mx
PDF Imprimir E-mail
Inicio Salas de Exhibición Permanentes Etnografía Pueblos del Golfo de México

PUEBLOS DEL GOLFO DE MÉXICO

CURADOR: MTRO. LEOPOLDO TREJO BARRIENTOS

 

En esta sala se presenta la diversidad étnica de dos regiones culturales de gran tradición antropológica: la Huasteca y el Totonacapan. Geográfica e históricamente relacionadas, sus nombres remiten a los grupos indígenas que desde tiempos prehispánicos les son emblemáticos: en el primer caso los teenek o huastecos, que comparten vecindades con nahuas, pames, otomíes y tepehuas; mientras que en el segundo los totonacos, que son vecinos de tepehuas, otomíes y nahuas. Asentados en las costas, mesetas y faldas de la Sierra Madre Oriental, estas regiones se extienden desde el río la Antigua, en el centro de Veracruz, hasta el río Pánuco en Tamaulipas.

La diversidad étnica que prevalece en la Huasteca y el Totonacapan hace que de una a otra montaña las expresiones culturales varíen considerablemente. Así, justo en la confluencia de ambas, nahuas, totonacos, otomíes y tepehuas han desarrollado un complejo ritual que supone la confección y uso de figuras de papel que representan al universo y a los diferentes dioses que lo rigen, como son el Maíz, el Frijol, el Agua o el Fuego. Estos dioses de papel aparecen en múltiples ocasiones, desde rituales de curación o peticiones de lluvia, hasta ofrendas a las estrellas. Es posible que tales imágenes sean una muestra de la manera en que las deidades mesoamericanas sobrevivieron al colonialismo español.

La diversidad que caracteriza a estas regiones se constanta incluso en el interior de los grupos emblemáticos. Sólo entre los hablantes de totonaco podemos reconocer diferentes formas de vestido que van de la lana al algodón, y del bordado profuso a la sencillez del lienzo blanco. Estas diferencias son propias de un territorio rico en nichos ecológicos que resultan de las marcadas variaciones de altitud. Por otro lado, enfrentados hacia el Océano Atlántico, los pueblos indígenas del Golfo de México han tenido que aprender a vivir y conjurar al Huracán, fenómeno meteorológico que año con año golpea sus costas y sierras regalando la lluvia y amenazando la vida. Es muy probable que la planta circular que caracteriza a la casa teenek o huasteca responda a la necesidad de oponer menor resistencia a los vientos del gigante atlántico.

Grande es la riqueza y diversidad que se exhibe en esta sala, no obstante, quisiéramos recomendar al visitante reparar en los textiles totonacos, los dioses de papel, así como en los instrumentos musicales huastecos entre los que destaca el nukub, tambor de madera heredero del teponaxtle.

Nukub

Este tambor de madera hunde sus raíces en el México prehispánico. Fue considerado por los nahuas como un dios y hoy en día sigue cumpliendo importantes funciones rituales entre diferentes grupos indígenas. Los huastecos o teenek lo ejecutan en las danzas del “Tigrillo”, en Veracruz, y la del “Nukub tson”, en San Luis Potosí. Está asociado simbólicamente con el jaguar, la noche y con los antepasados que habitan en el inframundo. Para los teenek veracruzanos los sonidos de sus lengüetas corresponden, el de la derecha que es grave, a los hombres; mientras que su contraparte de la izquierda, poco más agudo, a las mujeres. En San Luis Potosí, el sonido del nukub llama al rayo para que se alimente.

Grupo étnico: Teenek o huasteca
Contexto etnográfico: Ritual, danzas
Material: Madera
Procedencia: Rancho Nuevo, Ciudad Valles, San Luis Potosí
Primera mitad del siglo XX
Medidas: largo 56.00 cm; ancho 13. 50 cm; alto 16.50 cm
VER PANTALLA COMPLETA

Morral de zapupe

El zapupe es un agave (agave fourcroides) del que se extrae una fibra de alta calidad a partir de la cual se fabrican diferentes utensilios. En la Huasteca su cultivo y trabajo es extendido, siendo el morral tantoyuquero un buen ejemplo. Recibe su nombre de la ciudad de Tantuyuca, Veracruz, localizada al norte de la entidad. Los artesanos teenek los tejen en telar de cintura, aplicando la técnica de tafetán y reducción de puntos en el extremo que servirá de tapa. Una vez terminados, son decorados a base de anilinas con sellos de flor de cuatro pétalos. Este morral tiene una distribución amplia, pues rebasa las fronteras del territorio teenek, y lo encontramos lo mismo con los totonacos que entre tepehuas, otomíes y nahuas. Por eso, aunque de origen Huasteco, el morral tantoyuquero forma parte de la vida cotidiana del Totonacapan.

Grupo étnico: Teenek o huasteca
Contexto etnográfico: Cotidiano
Material: Fibra de zapupe (agave fourcroides)
Procedencia: Tantoyuca, Veracruz
Segunda mitad del siglo XX
Medidas: largo 33.00 cm; ancho 36.00 cm
VER PANTALLA COMPLETA

Quechquémitl totonaco

En el Totonacapan el quechquemitl es vestido por mujeres nahuas, totonacas, tepehuas y otomíes. Gracias a los diferentes patrones técnicos y estilísticos es posible identificar tanto la afiliación étnica como la región de origen de sus portadoras. A partir de la unión de dos lienzos de algodón blanco, las tejedoras bordan en color rojo y azul un abigarrado y frondoso árbol de la vida que nace del vértice frontal de la prenda. Aunque no es posible leer textualmente estos diseños, no cabe duda que en ellos se reproduce una visión del mundo que segmenta el universo en niveles horizontales que se conectan y comunican a partir de estos árboles.

Grupo étnico: Totonaca
Contexto etnográfico: Cotidiano, ritual
Material: Algodón y lana
Procedencia: Landero y Coss, Veracruz
Primera mitad del siglo XX
Medidas: alto 80.00 cm; ancho 95.00 cm
VER PANTALLA COMPLETA

Caballito de Santiagueros

La danza de Santiago o Santiagueros tiene un origen colonial. Fue introducida por los conquistadores españoles quienes recreaban la victoria de los cristianos sobre el mundo musulmán. En la América mesoamericana estas danzas fueron introducidas y reinterpretadas según las particulares preocupaciones de los pueblos indígenas. Así, entre los totonacos de la Huasteca los nombres de Pilatos, Santiago y Malinche no se corresponden con figuras históricas ni religiosas. A partir de una coreografía compleja y agotadora, los danzantes recrean la batalla que tiene que librar el maíz tierno contra la violencia de la tormenta. En esta guerra cósmica, el caballo blanco que monta Santiago hace las veces del viento blanco que sopla suave y mece a la caña del maíz joven.

Grupo étnico: Totonaca
Contexto etnográfico: Ritual, danzas
Material: Madera y pintura de aceite
Procedencia: Coatzintla, Veracruz
Primera mitad del siglo XX
Medidas: largo 96.00 cm; alto 44.00 cm; ancho 38.00 cm
VER PANTALLA COMPLETA

Recorte de Chicomexóchitl

Los nahuas de la Huasteca dicen que Chicomexóchitl, o “siete flor” es el maíz joven. Es un dios y es el grano mismo, por eso en los altares donde se ofrenda y solicita para la siembra y las cosechas no puede faltar. Su importancia es tal que su nombre y figura sintetizan al conjunto de las semillas cultivadas. Al ser la carne y sangre de los hombres, el maíz habita con el campesino. Por eso, aunque es un dios, su tiempo y vida es con los humanos. En un universo construido a partir de la sobre posición de niveles horizontales, Chicomexóchitl vive en los planos intermedios, planos donde las fuerzas celestes y las de la tierra confluyen para hacer posible la vida. Cuando es ocasión de rituales agrarios, los nahuas suelen recortar su imagen para que hecho cuerpo, Chicomexóchitl pueda recibir las plegarias y alimentos.

Grupo étnico: Nahua
Contexto etnográfico: Ritual
Material: Papel estraza
Procedencia: Ixcacuatitla, Chicontepec, Veracruz
Principios siglo XXI
Medidas: largo 17 cm; ancho 5.3 cm
VER PANTALLA COMPLETA

Recortes de Semillas

Los pueblos nahuas, tepehuas, totonacos y otomíes que habitan en la frontera del Totonacapan y la Huasteca comparten un mismo sistema ritual que, entre otras cosas, se caracteriza por el recorte de figuras de papel. Estas figuras varían de curandero a curandero; no obstante, más allá de los diferentes estilos es posible distinguir a las deidades malignas de las benévolas. Entre el conjunto de dioses recortados existe un grupo cuya importancia es expresa. Se trata de las semillas, recortes antropomorfos vestidos con ropa miniatura, collares, aretes, morrales, en fin, figuras ataviadas como humanos. Las semillas suelen guardarse en una caja o nicho que permanece sobre el altar tradicional. Las semillas deben estar guardadas pues de lo contrario escaparían hacia el monte privando a los humanos de su presencia, y por lo tanto, del alimento.

Grupo étnico: Nahua
Contexto etnográfico: Ritual
Material: Caja de madera, recortes de papel lustre, ropas de algodón y adornos en plástico y cera
Procedencia: Ixhuatlán de Madero, Veracruz
Principios siglo XXI
Medidas: largo 30 cm; ancho 15 cm; alto 46 cm (caja)
VER PANTALLA COMPLETA

Arpa totonaca

El arpa llegó a tierras mexicanas recién iniciado el proceso de conquista. Para el siglo XVI Mendieta comenta que los indios ya construían arpas y otros instrumentos. La adopción del instrumento fue tal que al día de hoy en nuestro país existen al menos 14 modelos diferentes. En la Huasteca y el Totonacapan su música se deja escuchar entre los nahuas, totonacos y teenek o huastecos. El arpa totonaca se caracteriza por tener tres bocas circulares en la tapa del instrumento; su sonido lo producen 24 cuerdas, a veces hechas de tripa de animales como el mapache, cinco de las cuales son tonos graves. Se ejecuta para danzas como la de Negritos, Tocotines y Viejos, así como en rituales de curación y agrarios. Al arpa la acompaña el violín y, en ciertas ocasiones, puede ser sustituida por una guitarra.

Grupo étnico: Totonaca
Contexto etnográfico: Ritual
Material: Madera de cedro, cuerdas de nylon
Procedencia: Ceiba Chica, Pantepec, Puebla
Principios siglo XXI
VER PANTALLA COMPLETA

Mortero de café

Contrario a lo que se podría pensar, los pueblos indígenas del Golfo de México no han estado al margen de la economía mundial. Desde principios del siglo XX tanto la Huasteca como el Totonacapan fueron regiones que se incorporaron al mercado global gracias a la producción de tres cultivos comerciales: la caña de azúcar, la vainilla y el café. Este último grano, que crece entre los 700 y 1500 metros sobre el nivel del mar, fue fundamental para los pueblos de la sierra, quienes hasta mediados de los años noventa del siglo XX dependían de su cultivo y comercialización. El mortero que mostramos en la sala es un ejemplo de cómo el este grano impactó en la tecnología doméstica de estos grupos.

Grupo étnico: Teenek
Contexto etnográfico: Cotidiano
Material: Madera
Procedencia: San Luis Potosí
Segunda mitad del siglo XX
Medidas: alto 76.00 cm; diámetro 41.80 cm
VER PANTALLA COMPLETA

Tinaja de Chililico

En la Huasteca hidalguense, muy cerca de la ciudad de Huejutla, se localiza la comunidad nahua de Chililico. Este pequeño pueblo es famoso regionalmente por su trabajo de cerámica, arte que han desarrollado de mucho tiempo atrás y que durante el siglo XX alcanzó un mercado extenso. La cerámica de Chililico cubre una enorme gama de productos, desde molcajetes, tinajas, jarras, platos, candeleros hasta nueva artesanía. Al igual que otras expresiones de cultura material, la cerámica de Chililico forma parte del universo simbólico de los pueblos Huastecos. Por ejemplo, en contextos rituales las tinajas pueden significar a la mujer, mientras que los oyules (especie de jarras con la boca sumamente cerrada) a los varones. Por eso entre los totonacos prevalece la práctica de regalar una tinaja a la recién nacida, si es varón, un oyul.

Grupo étnico: Nahua
Contexto etnográfico: Doméstico y ritual
Material: Barro y pintura
Procedencia: Chililico, Hidalgo
Primera mitad siglo XX
Medidas: alto: 24.00 cm; diámetro 31.50 cm
VER PANTALLA COMPLETA

Enredo totonaco

La región baja o costera del Totonacapan es hogar del núcleo totonaco más conocido. Aunque la presencia mestiza es mayoritaria, la ciudad de Papantla, Veracruz sigue siendo un centro económico y cultural importante para los totonacos de tierras bajas. Antiguamente era común observar a las mujeres ataviadas con sus largos y bellos enredos así como con sus quechquéme. Este enredo proviene de Papantla y en él se aprecia la riqueza y perfección del bordado en punto de cruz. El motivo que ocupa repetidamente el lienzo de algodón, de poco más de cuatro metros, es el árbol de la vida que nace de una olla-Tierra y se proyecta hacia el cielo. Entre los diseños que destacan están las aves, animales que desde tiempos prehispánicos han preocupado al pensamiento mítico totonaco.

Grupo étnico: Totonaca
Contexto etnográfico: Cotidiano
Material: Algodón
Procedencia: Papantla, Veracruz
Primera mitad siglo XX
Medidas: largo 95.00cm; ancho 134.00 cm
VER PANTALLA COMPLETA

 

 

Última actualización el Miércoles, 09 de Mayo de 2012 16:17
 

Av. Paseo de la Reforma y calzada Gandhi s/n, Col. Chapultepec Polanco, Delegación Miguel Hidalgo, C.P. 11560. México, D.F. Tels. 4040-5300.      MNA-2011 Derechos Reservados