La región del Noroeste de México es una amplia zona que alberga un gran mosaico ambiental y cultural. Abarca los estados de Sinaloa, Durango, Chihuahua, Sonora, una parte de Coahuila y la Península de Baja California. En este enorme territorio se pueden encontrar distintos nichos ecológicos como: la Sierra Madre Occidental con sus altas montañas, profundas barrancas, ríos, bosques que desembocan en amplios valles que llegan al Mar de Cortés, a las zonas desérticas y costeras.
Étnicamente está ocupada por distintos grupos, representados en la sala de la siguiente manera: los pueblos del desierto, constituidos por los coonca’ac (seris), los o’otham (pápagos),los cucapá, los kiliwa, los k’umiai, los pai-pai, los cochimí, los yumanos, los pimas, los navajo y hopi. Todos estos grupos se distribuyen en partes de Sonora, Baja California y Arizona y han demostrado una gran capacidad de adaptación a su medio. Por su parte, los pueblos de los valles están representados por los yoremes (mayos) y yoeme (yaquis) quienes comparten una tradición cultural con ciertas particularidades debidas a su propio desarrollo histórico. Por último, los de la Sierra, como los rarámuri (tarahumaras), los macurawe (guarijíos), los warihó de Chihuahua, los o’dami (tepehuanos) y los o’oba(pimas).
La mayoría de las ceremonias de estos pueblos se relacionan con el ciclo de vida, velaciones y conmemoraciones luctuosas, con el ciclo agrícola que se reproduce en la ceremonia de la cava-pizca, que es la más importante y se celebra anualmente. Entre los rituales más representativos hay que mencionar la danza de "pascola" y la danza del venado, rituales practicados por los grupos étnicos de Sonora y Sinaloa como los mayos y los yaquis; en la sala pueden apreciarse los objetos utilizados en ellas. Otras piezas que destacan en la exposición son aquellas elaboradas en cestería, así como figuras zoomorfas de piedra y objetos de adorno personal.
Todos ellos comparten una tradición histórica propia de pueblos recolectores-cazadores nómadas o seminómadas, con conocimientos incipientes de agricultura. La historia de estos pueblos se ha caracterizado por la continua resistencia en contra de las imposiciones religiosas, políticas y culturales que han sufrido desde época colonial hasta nuestros días. Como ejemplo de este proceso de resistencia étnica se muestra una gran escultura de un líder yaqui, Juan Maldonado, Tetabiate; un cuadro de los movimientos armados contra el pueblo yaqui; escudos de los apaches y una fotografía de Gerónimo, ultimo líder chiricawa en rendirse al enemigo, quien terminó sus días en una reservación donde se le obligaba a vestirse como guerrero o sacerdote para el beneplácito de los turistas.
Escudo ritual
Los apaches habitan en la región del sudoeste de Estados Unidos de América y Chihuahua, México. Veneraban a los dioses de la lluvia, al dios de las cosechas y al de la salud. Las plegarias adoptaban la forma de grandes ceremonias con danzas ancestrales a cargo del chamán del pueblo. Se trataba de unas danzas muy serias en las que no se concebía la diversión. Durante estas ceremonias, los chamanes llevaban trajes muy fantasiosos, unas mascaras extraordinarias y escudos.
Este escudo, con esqueleto de cartón, está forrado con gamuza gris. Lo que vemos se trata, posiblemente, de la representación del día y de la noche. Al centro aparece la deidad solar y a la izquierda animales nocturnos, pintados en colores rojo, azul, negro y verde; en los extremos cuelga una cinta roja con plumas de ave.
Grupo étnico: Apache
Contexto etnográfico: Uso ritual, escudo de ceremonias
Material: Esqueleto de cartón, gamuza gris, cinta roja y plumas
Procedencia: Chihuahua, Chihuahua
Principios del siglo XX
Diámetro: 51.00 cm
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Escudo ritual
Como en el caso anterior, este escudo apache forma parte de ceremonias de petición. Es de forma circular convexa con esqueleto de piel forrado con gamuza en color amarillo. Una franja azul con tres grupos de cuatro triángulos decora el borde. En el espacio interior hay dos diseños en forma de arañas y dos líneas geométricas irregulares a los lados, así como una luna y un sol al centro del escudo, ambos pintados en azul.
La araña representa, por comparación con grupos étnicos de las planicies de Norteamérica (lakotas y cheyen), la relación del hombre cono el inframundo y, junto con el coyote, es un ser con tendencias al engaño y a la trampa.
Los triángulos del borde de la pieza, posiblemente representa el medio físico que habitó este grupo étnico: la Sierra Chiricawa, que recorre la parte sur de Nuevo México y Arizona, EU y la parte noroeste de Chihuahua, México.
Grupo étnico: Apache
Contexto etnográfico: Uso ritual, danzas
Material: Piel y gamuza
Procedencia: Chihuahua, Chihuahua
Principios del siglo XX
Diámetro: 51 cm.
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Sapptim
La canasta grande (Sapptim) es elaborada por una sola artesana. El material con el que se hacen consta de ramas de un arbusto de hoja pequeña con múltiples brazos, conocido como el torote (Jatropa cuneata), planta importante y respetada en la cosmovisión seri.
En cuanto a su uso y función ceremonial, la gente mayor relata la importancia que tiene este tipo de canastas. Se dice que un chaman tuvo la visión en la que se terminaba un canasto para la buena suerte, lo que inspiró la celebración de una fiesta. Durante la elaboración de la canasta gigante, el espíritu llamado coén invade todas las fases, y puede poner en peligro la vida de la artesana o de algún familiar, por lo que hay que hacer una fiesta de cuatro días.
En los relatos se le da reconocimiento tanto a la visión de un chamán seri, como al hombre coyote quien, andando en el desierto, hizo la primera canasta por medio de un espíritu poderoso. Se dice que este hombre fue quien enseñó a tejer a la mujer.
La elaboración de cestos se realiza, principalmente, con la técnica de la espiral, que es una técnica de costura. Consiste en una armadura forrada de varillas o de filamentos enrollados en espiral y cosidos para crear los efectos decorativos. El diseño, es tradicional, abstracto y figurativo, dando la impresión de movimiento continuo.
Grupo étnico: Seri (coonca’ac)
Contexto etnográfico: Uso doméstico y ritual
Material: Ramas del torote, arbusto de hoja pequeña con múltiples brazos, ramas tejidas en cosahue, chamizo negro, carbón de madera, cáscara de granada.
Procedencia: Punta Chueca, Hermosillo. Sonora
1987
Diámetro: 130.00 cm; alto: 120.00 cm;
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Matraca
En el ritual de Semana Santa, la matraca de madera cumple la función de llamar al grupo de los "fariseos" representantes del "mal" y quienes apresan a Cristo. Conocemos la importancia de la lucha entre el bien y el mal durante la celebración de la Semana Santa, cuya conclusión será la victoria del bien para reestablecer el orden.
Grupo étnico: Pimas de Sonora
Contexto etnográfico: Uso ritual
Material: Madera y alambre
Procedencia: Maycoba, Sonora
Finales del siglo XX
Medidas: largo: 30.00 cm; ancho: 7.50 cm; alto: 38.00 cm
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Violín
Al igual que otros campos de la cultura, la música y las danzas indígenas se aprecian por las relaciones que establecen con otros ámbitos del conocimiento artístico.
En la época prehispánica el único instrumento de cuerda utilizado era el arco de una sola cuerda, tocado actualmente entre yaquis, tarahumaras, seris, huicholes y mexicaneros.
Los actuales instrumentos de cuerda como el violín, el arpa y la guitarra fueron completamente introducidos por la Compañía de Jesús y por militares que formaban parte de los primeros pobladores mestizos y criollos de la Nueva España.
La función del violín básicamente es ritual, con él se interpretan minuetos que acompañan a las danzas de pascola. Durante su ejecución, el arco forma una cruz con el cuerpo del violín y se dice que “espanta al diablo”. Consta de dos partes: la caja de resonancia y mango con clave.
Grupo étnico: Makurawe o Guarijio
Contexto etnográfico: Uso ritual, danzas
Material: Madera de pino
Procedencia: San Bernardo, Álamos, Sonora
Finales del siglo XX
Medidas: largo: 62.00 cm; ancho: 20.00 cm
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Máscara de búho
Esta mascara es utilizada en rituales como el de la cava pizca, que está asociado con la fertilidad. Representa al búho, un ave que en algunos mitos aparece como presagio de lluvia o de tormentas.
El corpus mítico de los guarijíos o makurawe tiene que ver con la ritualidad e identidad étnica de este grupo, y es pieza clave en las estrategias de reproducción, persistencia étnica y cultural, siendo la cava pizca y la tuburada los dos grandes ejes que guían la forma de ser y percibir el mundo que habitan, son ceremoniales que rigen el mundo guarijío.
La cava pizca es una ceremonia que se orienta con mayor claridad al ciclo agrícola, en función del cual muchos aspectos de la vida cotidiana y el sentido religioso son expresados; agradeciendo por un lado la cosecha del año anterior y pidiendo o invocando en cierta forma que el próximo también sea benévolo.
Actualmente, la ceremonia de la cava pizca se realiza en el periodo que va del mes de diciembre al de mayo, sin que tenga una fecha determinada para su realización. Es una ceremonia propiciatoria de fertilidad, de carácter agrícola.
Un elemento importante es el establecimiento del altar (y un campo de siembra simbólico), los cuales son ubicados a un lado de la ramada. El altar consiste en una mesa, a la cual se le atan algunas varas, las cuales se cubren con manta para formar la casita o altar, donde serán colocadas las imágenes de los santos pertenecientes a los pobladores de las comunidades. Este pequeño altar está rodeado por plantas de maíz secas que representan el mahuechic (terreno de siembra), y en torno al cual se desarrollan muchos de los “juegos” realizados por los danzantes de pascola durante la última noche de la fiesta.
Durante la cava pizca se escenifica una serie de danzas conocidas como “juegos”, los cuales son una representación cómico-sátira que realizan los danzantes de pascola en torno a la defensa del mahuechic en contra de los animales que rondan dicho lugar, así como una representación de las labores y desventuras por las que pasan los vaqueros realizando sus faenas cotidianas. Los “juegos” se realizan la última noche de la fiesta ya que las dos primeras noches, las danzas de pascola y tuburi llenan el tiempo ritual.
A través de la escenificación y el comportamiento que asumen los danzantes de pascola durante el ceremonial surge, de algún modo, una verdadera irrupción en la que predomina una actitud de relajamiento de algunas reglas y formas cotidianas, particularmente las que se refieren al pudor y a la percepción de la sexualidad por parte de los espectadores. Los pascolas guarijíos durante los juegos, por tener el privilegio de la palabra y la gestualidad, se ocupan de bromear, se expresan por medio de gestos, su actitud ruidosa, sus burlas y parodias, así como su mímica grotesca se alternan con las danzas que ejecutan durante la ceremonia de la cava pizca y en especifico en los juegos del toro, de la vaca, del coyote, del panal, del cura y del búho.
Grupo étnico: Makurawe o Guarijio
Contexto etnográfico: Uso o ritual, danza
Material: Madera, pintura y crin
Procedencia: San Bernardo, Álamos, Sonora
Finales del siglo XX
Medidas: alto: 20 cm; ancho: 16.00 cm
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Sable
Este sable ritual lo porta un miembro de la cofradía de los Chapayekas, que en el periodo de Cuaresma, de tipo sacrificial, impone severas prohibiciones a la población y en particular a sus miembros.
La Cuaresma es un periodo que corresponde a la temporada seca y al culto de la figura de Jesús. La actuación de los Chapayekas es una penitencia a favor de Dios o Cristo. Los Chapayekas son un ejército débil porque sus sables y cuchillos son de madera, como de juguete y no pueden usar la mano derecha, como castigo. Todo lo ejecutan con la mano izquierda, tampoco pueden hablar, por eso llevan tenávaris (hilos de nylon con capullos de mariposa secos rellenos con piedras pequeñas de hormiguero) y cosas ruidosas para que puedan ser oídos. En la mañana del Sábado de Gloria los Chapayecas arrojan a la hoguera sus máscaras, cuchillos y sables, porque regresan a Él, convertidos de nuevo en humanos.
Grupo étnico: Yoreme o Yaqui
Contexto etnográfico: Uso ritual, danza
Material: Madera y pintura de aceite
Procedencia: Vicám, Sonora
Segunda mitad del siglo XX
Medidas: largo: 90.00 cm; ancho: 10.00 cm.
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Cesto
El trabajo de cestería es seguramente una de las artes tradicionales que conserva mejor su carácter autónomo. La tradición de trabajo de la cestería es mayormente conocida en las culturas del sur de Estados Unidos, entre los hopis, navajos, apaches, pápagos y grupos de las planicies, entre otros.
La producción de cestos tipo coritas, como se les llama en la cultura de los seris, se encuentra principalmente entre pápagos y pimas.
El diseño es abstracto y da la impresión de movimiento continuo, sugiriendo ocho puntos de referencia en el marco de una circunferencia. Dichas líneas representan conceptos temporales con algunos motivos de rotación, relacionados posiblemente con marcadores calendáricos.
Grupo étnico: coonca’ac o seri
Contexto etnográfico: Uso doméstico
Material: Torote
Procedencia: Punta Chueca, Sonora
Último tercio del siglo XX
Diámetro: 36.50 cm; alto: 7.00 cm
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Maraca
Maraca utilizada en la danza de los Matachines. Para su celebración, los tarahumaras pueden utilizar seis violines, o más, como ocurre en la Alta Tarahumara. Las frases melódicas de la música de las piezas son cortas y de carácter extremadamente ligero.
La música y la danza provenientes de Europa fueron introducidas por los misioneros con un fin eminentemente evangélico. Esta danza llegó con los jesuitas a principios del siglo XVII y sufrió diversas transformaciones. Entre los grupos indígenas, tuvo variaciones en cuanto al simbolismo básico.
Grupo étnico: Rarámuri o tarahumara
Contexto etnográfico: Uso ritual, danzas
Material: Madera
Procedencia: Sierra Tarahumara
Principios del siglo XX (1923)
Diámetro: 7.10 cm; alto: 25.50 cm
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Máscara
Esta máscara se utiliza en la danza Matachín, la cual tiene un lugar privilegiado entre las manifestaciones dancísticas indígenas en el noroeste. Se registra entre los indígenas mayos, yaquis y tarahumaras.
La danza de Matachín sobresale por haber sido utilizada como arma de evangelización de la Conquista en toda la América hispana, con excepción de Brasil y Argentina. Aunque su origen proviene de muchos elementos de la danza de tipo morisco europeo, encuentra fundamento en los bailes practicados antes de la conquista española con la misma lógica coreográfica. Estas danzas de grupo son llamadas “danzas de cuadrillas” y se realizan con dos conjuntos de participantes.
La danza de Matachín posee diversos significados básicos: aparece como la representación de los combates durante las cruzadas que pretendían recuperar Tierra Santa de la ocupación árabe y entre los tarahumaras es para alabar a la virgen.
Grupo étnico: Rarámuri o tarahumara
Contexto etnográfico: Uso ritual, danzas
Material: Madera de ocote
Procedencia: Barranca del Cobre, Chihuahua
Último tercio del siglo XX
Medidas: alto:18.00 cm; ancho: 12.20 cm
Última actualización el Miércoles, 09 de Mayo de 2012 16:18
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