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Inicio El Gran Nayar La ruta iniciática

LA RUTA INICIÁTICA

Al igual que la ruta iniciática de los huicholes, el recorrido de esta sala comienza en la piedra blanca de San Blas, lugar sagrado del poniente y que se considera el primer objeto sólido del mundo donde, según la mitologia, los dioses emergieron del mar. Para los huicholes, el origen de todos los seres vivos está "abajo en el poniente", es decir, en el Océano Pacífico. Sin embargo, como el mundo estaba oscuro y "no se veía bien", los antepasados decidieron salir del mar y emprender la búsqueda de lugar del Amanecer.

Como los peregrinos de este viaje, esta sala continúa por la Sierra del Nayar y llega hasta el desierto de Wirikuta, "arriba en el oriente", en el estado de San Luis Potosí, donde los caminantes suben a la montaña del Amanecer y encuentran la luz y la sabiduría.

El paisaje ritual de Wirikuta comprende muchos lugares de la Sierra de Real de Catorce y partes del semidesierto del Norte del Estado de San Luis Potosí. Anualmente grupos de peregrinos huicholes visitan estos lugares y reviven la experiencia de sus antepasados. El rito que los huicholes llevan a cabo es una búsqueda colectiva de visiones que culmina en la cumbre de la montaña que ellos llaman "Abajo del Amanecer", Paritek+a.

Al acercarse a este lugar pasan por duros ritos de purificación. Solamente a los que practican formas de "autosacrificio" se les revelan los ancestros. Es más, los iniciantes se transforman en sus ancestros. Se les entrega el Hermano Mayor Venado Azul (Tamatsi Maxa Yuawi) transformado en el cactus alucinógeno peyote (hikuli). Al ingerir el cactus los peregrinos experimentan el amanecer, el nacimiento del sol. También sueñan las serpientes de nubes, es decir las diosas que se llaman "Nuestras Madres Mensajeras de la Lluvia" (Tateiteime Nia’ariwamete) que surgen cada año en el desierto. Al regresar a sus comunidades en la Sierra Madre Occidental, llevan la lluvia con ellos. En la danza del Peyote (Hikuli Neixa) que se celebra en mayo o junio, los peregrinos transformados en ancestros se transforman en una gran serpiente de nubes (haiku) y "lavan el mundo".

Los lugares sagrados huicholes en los alrededores de Real de Catorce son esenciales para la reproducción de la vida y de la cultura de este grupo. Sin la práctica iniciática y la búsqueda de visiones que se realiza en Wirikuta no existiría ni la luz, ni la lluvia, ni el conocimiento.

El actual proyecto minero en la Sierra de Real de Catorce pone en riesgo la existencia de los lugares visitados por los huicholes.  Nos solidarizamos con la lucha del pueblo wixarika para defender su tradición y modo de vida. Exigimos que se respeten los lugares de culto y el pasaje ritual y que eventuales proyectos mineros se limiten a territorios que no son sagrados para el pueblo wixarika.

 

FOTOS: GERARDO R. SMITH

 

 

EL CULTO A LAS ESTRELLAS

Para los huicholes las estrellas son seres ambivalentes. Por un lado son proyectiles que los seres de arriba (es decir, los dioses del cielo) disparan contra monstruos del mar y del inframundo que amenazan con inundar el mundo y de comerse a la gente. Particularmente este es el caso de las estrellas fugaces. Por el otro lado, las estrellas son los hermanos menores del padre Sol. Cuando el astro diurno nace en el Cerro del Amanecer (Paritek+a) mata a los seres de la noche: las estrellas, la serpiente del mar, los animales nocturnos.

Los huicholes distinguen muchas constelaciones y cuentan mitos sobre las estrellas. Este es un mapa astral huichol coleccionado por Carl Lumholtz, grabado en la parte posterior de una piedra de sacrificio (tepali), dedicada a la diosa del cielo Tatei Wierika Wimari (Nuestra Joven Madre Águila).

 

Las constelaciones representadas son las siguientes:

a) Te'ar+ka, "el alacrán" (Escorpio)
b) Tsimanixi, Pléyades
c) Niweri, "la sobrina" (una mujer que da a luz en medio de un grupo de personas que observan la escena)
d) Irurui, "donde hay escobas" (la gente que llegó tarde)
e) Wakana, "el gallo" (que canta en el momento del alumbramiento, Ursa Maior)
f) Maxa, "el venado"
g) Ts+ku, "el perro" (que persigue al venado)
h) Xietexi, "la colmena"
l) Tamatsi T+pi, "Nuestro Hermano Mayor, el Colibrí"
m) Aina, "el cangrejo"
n) Meta, "el mapache" (que persigue al cangrejo)
o) Tunuame, "el lucero de la mañana"
p) Xawa, estrella que representa al dios Tatutsi Maxakwaxi (Bisabuelo Cola de Venado)
q) El corazón del alacrán
s) Tunuame, "el lucero de la mañana" (contemplando a la mujer que da a luz)

 

 

 

tsikuriLA CREACIÓN
DE LA SUPERFICIE
DE LA TIERRA


Estos objetos se conocen como "ojo de dios". Se trata de "objetos para ver" utilizados en contextos chamánicos y rituales. Su significado es complejo; entre otras cosas, se trata de representaciones del mundo, el cual fue tejido a partir de dos varas o flechas y del cabello de la Gran Diosa Primordial. También remite al mundo tal como nace en las visiones chamánicas. El mundo es una visión divina. Las esquinas y el centro del tsikuri representan los puntos principales de la geografía sagrada. Las danzas mitote remiten al acto de elaborar esta clase de objetos rituales y, a su vez, a la creación de la superficie de la tierra.

 

 

 

 

 

MITO DE
LA CREACIÓN
CORA

 

 

 

En uno de los cantos coras del mitote se narra lo siguiente:

"Un día Nuestra Madre (la diosa de la tierra y de la luna) decidió: -Voy hacer a los dioses para que se preocupen por el agua, para que rieguen la tierra, para que en ella crezcan árboles, zacate y yerbas.
Los hizo de algodón crudo (un símbolo del agua) y los dejó en una laguna, allá, entre las nubes, en medio del agua. Pero los dioses no quisieron quedarse ahí y dijeron: -¡Sácanos!
Entonces, Nuestra Madre soltó sus cabellos, los peinó y los estiró. Los arrojó al agua y dijo a sus hijos: - ¡Agárrense!- Así lo hicieron. Se sujetaron de los cabellos de su madre, y ella los jaló, y los sacó del agua. Así fue como los dioses subieron hacia el cenit.  Allá, Nuestra Madre los dejó para que vivan con sus nubes.
Ahora los dioses dijeron: -¿Qué vamos a hacer? Ya estamos cansados de estar colgados aquí. Entonces, su madre les dijo: -Búsquen algo de ustedes mismos.

Ellos tomaron algo de sí mismos que era tierra y formaron una bolita. Entonces, ella le dijo al niño, Nuestro Hermano Mayor: -Ahí pon tus flechas, pónlas cruzadas, una encima de la otra.
El niño colocó sus flechas en las direcciones norte-sur y este-oeste. Las amarró en medio con un nudo. Ella se arrancó un mechón de cabello y lo tejió como un "ojo de dios", a manera de una espiral, alrededor de las flechas. Una vez que hubo terminado, tomó la tierra, la colocó encima del tejido y les ordenó a los dioses: -Párense encima de esto.

Se pararon ahí y empezaron a pisarlo con los pies. Así, lo estiraron mucho hasta que terminaron. -Está bien- dijo Nuestra Madre, -Aquí van a quedarse."

(Versión abreviada)

 

Última actualización el Jueves, 26 de Enero de 2012 21:44
 

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